Motivar a los desmotivados

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El otro día, una compañera de trabajo enlazó en Facebook un vídeo de una conferencia de Ken Wilson para el British Council sobre la motivación de los alumnos a través de diez técnicas diferentes. Simplemente, me apasionó. Y lo mejor de todo fue que aunque las técnicas iban dirigidas a los alumnos, a mí como profesora me hizo pensar sobre este tema y llegó a motivarme muchísimo.

Ken Wilson empezó siendo profesor de inglés lengua extranjera (EFL – English as a Foreign Language) y  formador de docentes en el ámbito de la enseñanza del inglés como lengua extranjera.  Hasta el 2002, fue el director artístico del English Teaching Theatre. Lo que más se destaca últimamente de su carrera profesional es su aportación de materiales editados sobre la enseñanza de la lengua inglesa (ELT – English Language Teaching). Además, suele dedicarse a hacer conferencias sobre temas relacionados precisamente con la enseñanza del inglés, como de la que os voy a hablar hoy.

El título de la conferencia es “Ten ways to get your students to do something” (“Diez maneras de conseguir que tus estudiantes hagan algo”). Ken hace referencia al húngaro Zoltán Dörnyei que, afirma, es la persona que más ha investigado en este campo de la motivación del alumnado. K. Wilson cita los seis factores motivacionales clave que, según unas investigaciones de Dörnyei, hacen que los estudiantes quieran asistir a tus clases. Estas claves por orden de preferencia son: que el profesor…

  1. …sea un entusiasta de lo que está enseñando.
  2. …anime a los alumnos.
  3. …crea realmente en el progreso y éxito de sus estudiantes.
  4. …se implique sinceramente para mantener buenas relaciones dentro del grupo-clase.
  5. …propicie una atmósfera de apoyo, fiable y firme.
  6. …valore las ideas y la participación de los estudiantes, fomente la autonomía y favorezca a que los alumnos puedan hacer suyo el espacio de la clase.

De acuerdo con Wilson, es muy curioso observar que de todos los puntos, el primero sea el entusiasmo del profesor. El autor pone un ejemplo de una tesis doctoral en la que se recogieron opiniones de unos estudiantes de Bucarest cuya educación se basaba en la inmersión en la lengua inglesa, lo que significa que todas sus asignaturas eran impartidas en inglés. El ejemplo más claro decía así:

“Prefiero tener un profesor entusiasta que no sea nativo, 
aunque su inglés no sea perfecto, que un nativo que no sea entusiasta”.

La clave para enganchar a los alumnos ya no a que les guste aprender inglés, sino a que les guste venir a nuestras clases es, como dijo Steve Jobbs, a amar lo que estamos haciendo.

Wilson explica que cuando tenemos un horario muy pesado, nuestros sentimientos suelen ser de miedo, ansiedad y, al final del día, de agotamiento. Por eso, considera que es imprescindible encontrar estrategias para motivarlos y entusiasmarlos. Para ello, lo que propone es que los asistentes a la conferencia se conviertan en sus estudiantes y, a la vez que explica sus diez técnicas, las pone en práctica y los mismos profesores del público las experimentan en primera persona.

Diez maneras de conseguir que tus alumnos hagan algo en clase

1. Haz que tus alumnos sientan curiosidad por lo que les presentas.

Wilson les presenta esta fotografía:

Las reacciones del público son de sorpresa. Les pregunta, en primer lugar, qué sienten al ver la foto y, luego, si quieren saber más  sobre esta persona. A partir de aquí crea diferentes actividades de expresión oral y de comprensión escrita.

2. Rétalos

A partir de las dos fotografías de abajo y de la pregunta: ¿Qué tienen estas dos personas en común?, Wilson crea una actividad grupal de comprensión lectora que reta a los alumnos a memorizar diferentes datos biográficos de los dos personajes.

           

3. Evita lo obvio

Los libros están llenos de referencias a personajes famosos, que suelen cambiar de apariencia y tienen historias poco interesantes. Pone el ejemplo de David Beckham. Wilson propone que utilicemos historias como la de Bethany Hamilton, una surfista que perdió su brazo a causa de un ataque de un tiburón y que volvió a surfear al poco tiempo del accidente.

4. Delega la responsabilidad

En este punto, Ken Wilson sugiere que el profesor hable con los tres alumnos clave en la clase y que les pida su ayuda. Cuando haya que hacer alguna actividad en grupo, estos tres alumnos los organizarán de manera que los grupos estén conformados por alumnos de diferentes niveles para poder ayudarse y motivarse entre ellos.

5. Enseña desconectado (de los materiales)

El autor comenta que es estudiante de alemán y que sus clases le desmotivan porque la profesora no se sale del patrón del libro ni de los temas que éste propone. Él considera que, de vez en cuando, es muy positivo poder depegarse de los materiales y ver a dónde lleva la conversación con los alumnos. Es cierto que muchas veces, no todos podrán seguir la conversación entera en inglés, pero ahí estamos para ayudarles. Si el tema les motiva, nos sorprenderán los rodeos que son capaces de dar para expresarse y ser entendidos.

6. Permite a tus estudiantes que utilicen sus tecnologías y sus habilidades tecnológicas

Este tema me encantó ya que él entiende el uso de los teléfonos móviles como un recurso didáctico muy positivo. Sin embargo, hoy en todos los centros donde he trabajado hasta ahora, el móvil está prohibidísimo. Nunca se ha llegado a pensar en las ventajas de tener a la gran mayoría de los alumnos con smartphones conectados a internet las 24 horas del día.

7. … y su imaginación.

Hagámosles más partícipes del proceso de enseñanza-aprendizaje y dejémosles que nos ayuden con su imaginación.

8. Descubre lo que saben y en lo que son buenos.

Permitámosles que tengan sus momentos de expresar sus conocimientos y sus habilidades. Muchas veces podremos aprovecharnos de sus aficiones y de sus intereses para crear clases que les puedan motivar a seguir aprendiendo.

9. Date un respiro

Apliquemos la metodología participativa y dejemos que sean los alumnos los participantes activos en el proceso.

10. Convierte tu clase en una tela de araña

Un poco en la línea del punto anterior, Wilson sugiere que si un alumno está participando y el resto necesita una aclaración, permitamos que sea el mismo alumno el que vuelva a repetirlo. Wilson se mueve todo el tiempo en el concepto del profesor como mediador y el alumno como participante activo y “personaje principal” del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Estos son las diez técnicas de Ken Wilson para motivar a nuestros alumnos. Aquí os dejo el enlace de la página donde podréis ver la conferencia o descargaros un artículo resumen de la misma: http://www.teachingenglish.org.uk/seminars/motivating-unmotivated

Está en inglés, pero el autor tiene un acento muy estandarizado y si tenéis nociones de inglés, no será difícil entenderlo. ¡Ánimo!

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  1. Me ha encantado tu blog y sobretodo éste post. Justamente hoy veía la película-documental que un compañero animaba a verla. Se titula ” La educación prohibida” y en ella entre otras muchas cosas plasmaba justamente el poder que tiene la motivación en los alumnos y/o personas.

    Un educación rígida, muy completa a nivel académico lleva al caos, fustración y un largo etc si no lleva consigo dosis de motivación, amor por lo que se hace y muchas cosas más.

    Saludos compañera

    • Yolanda, muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que te haya gustado la temática. Lo hago como terapia personal, porque están los alumnos tan apáticos y desinteresados que pueden con el poco ánimo que nos queda a los profesores.

      Con respecto a la película, yo llevo unos meses queriendo sentarme, pero no saco tiempo para verla de un tirón. Sí que vi los primeros minutos y me emocionaron, así que ya me imagino por dónde irá el resto.

      Gracias de nuevo y feliz semana.

  2. Estoy de acuerdo con los puntos que propone Ken Wilson, ya que el tema de la motivación lo estudié el año pasado en la asignatura de Educación Personalizada y en ella nos insistieron mucho en la participación activa de los alumnos y en el entusiasmo por parte del docente.

    Un gran aporte!

    • La verdad es que los días que entras en clase con fuerzas, ganas y positivismo, los alumnos suelen contagiarse y las clases suelen salir bien. Gracias por tu comentario. Miraré el temario de esta asignatura por si hay algún libro de referencia interesante sobre la motivación.
      Saludos.

  3. Excelente mil gracias. Estaba buscando idseas para apoyarme en mi tarea de mediadora con los estudiantes que presentan estos problemas. gracias. Me ha dado nuevas ideas

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